¿Se estaran volviendo locos los ecologistas?

¿O tal vez el afán de protagonismo les esté llevando ya al más absoluto de los ridículos?. Lo digo porque ahora van los de la Plataforma en Defensa de San Glorio y comparan el tema de la estación de esquí con el desafortunado incidente de Las Navas del Marqués. Y teniendo un poco en cuenta lo que se conoce de ambos proyectos no hay que tener demasiadas luces para darse cuenta de dos aspectos fundamentales:

Aspecto número 1; en las Navas del Marqués se talan 1.000 árboles para hacer una urbanización, mientras que en San Glorio no hay que talar ni un solo arbol para hacer una estación de esquí. Señores de la Plataforma en Defensa de San Glorio peguen una vuelta por donde se está planteando la estación de esquí y cuenten cuántos árboles hay. Pueden también tomar fotos. Bueno, mejor no, que se darán cuenta del ridículo tan espantoso que están haciendo al comprobar in situ la ausencia total de arbolado e igual caen en una profunda depresión.

Aspecto número 2; en las Navas del Marqués se promueve una urbanización en un espacio natural, mientras que en San Glorio no se planea absolutamente ningún complejo hotelero ni de viviendas. Todos los hoteles estarían situados en los pueblos, y no en medio del monte. Parece además que este es un requisito que han puesto tanto alcaldes como Gobierno regional.

Y ahora, señores ecologistas, continúen con sus estúpidos argumentos. Lo único que están consiguiendo es que poco a poco la gente se de más cuenta de la torpeza y demagogia con la que justifican sus intervenciones cada vez más carentes de sentido.

Teatro FAPAS; San Glorio, no. Alta Tensión, sí.

Resulta indignante ver cómo los grupos y organizaciones ecologistas que critican la Estación de San Glorio, pasan de puntillas al lado de otros temas medioambientales e incluso se alían con grandes empresas.

Lo cual hace pensar que quienes acusan de recibir dinero a políticos, alcaldes y vecinos por la construcción de San Glorio, actúan precisamente de esa forma mediante la firma de convenios que hinchen sus arcas y sus bolsillos. Yo te pago, y tú te callas, y si no te callas, al menos me apoyas. Porque si no te callas, se acabaron tus subvenciones.

La suciedad que provoca el montañismo

El enfrentamiento entre los ecologistas y aficionados al esquí, se repite cada vez que alguna instalación invernal pretende ampliar sus pistas o algún proyecto sale a la luz.

San Glorio, la Vall d'Arán, Sierra de Bejar, el Pirineo y cualquier zona montañosa en la que se quiera ampliar o instalar una nueva zona de esquí, es motivo de protesta por parte del colectivo ecologista, que con el argumento de que las estaciones de esquí impactan negativamente la montaña, pretenden un turismo alternativo a base de montañeros de 'mochila y pata'.

Herrera asegura que la Junta apuesta por San Glorio

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, sostuvo ayer en Villadangos que la estación de esquí de San Glorio va a ser una realidad toda vez que se trata de «un proyecto que se está impulsando y que se va a continuar recibiendo ayudas», según precisó Herrera.

El presidente del Ejecutivo autonómico destacó que hará frente a las «posiciones maximalistas» que abogan por la suspensión del Plan. En este sentido Herrera reafirmó el apoyo de la administración que dirige y rechazó las posturas contrarias, en clara alusión al manifiesto firmado por 200 académicos reacios a la estación de esquí. «Los ciudadanos de la Montaña Oriental deben darse cuenta de que se trata del último tren del desarrollo», sentenció Herrera con ánimo de clarificar su postura. «Las unanimidades son imposibles». Lo importante, recalcó, es que en torno a la iniciativa existe «un enorme consenso social y político, de la población y lo que puedo decir es que ese proyecto va a cumplir todas las prescripciones medioambientales»

El presidente de la Junta subrayó además que no se trata de un desarrollo a cualquier precio, sino que se trabaja en pos de «un desarrollo social», que tal y como explica Juan Vicente, lleva aparejado una connotación de «respeto por el medio ambiente». Herrera salió al paso de las voces que desaconsejan la puesta en marcha del proyecto merced a posibles incumplimientos de las exigencias medioambientales. «¡Cómo no va a cumplirlas!. Estamos hablando de normas que, evidentemente, nos obligan pero que debemos hacer perfectamente conciliables con el desarrollo de un proyecto en el que todos tenemos puestas las esperanzas en la medida en que constituye el último tren del desarrollo y del dinamismo».

Este Hammerstein ni entiende ni quiere entender

Revuelo, de nuevo, y batallón de artículos periodísticos, esta vez, entre defensores y detractores de San Glorio. Y tras la defensa de los habitantes, de sus acaldes, de los gobiernos provinciales y regionales, en fin, de todo dios por estas tierras, "vuelve" el Sr. Hammerstein con órdago a la grande -que ni siquiera hemos llegado al juego en esta gran partida- y reitera que el proyecto es «incompatible con el medio ambiente».

¿Los cientos de estaciones de esquí en toda Europa y en todo el mundo son incompatibles con el medio ambiente, Sr. Hammerstein?. Mire, D. David, se lo vamos a explicar muy humildemente. Desde la declaración del Parque Regional de Picos de Europa, esto sigue yendo de mal en peor. Se declara un Parque Regional para, entre otras cosas, potenciar el «turismo sostenible» que Vd. tanto defiende. No ha servido para nada.

La Unión Europea destina desde hace años subvenciones para potenciar el turismo rural. Con cientos de miles de euros se han creado casas rurales -no tantas, que si no hay demanda que disfrute con opciones turísticas no hay oferta- que únicamente se llenan en verano y algunos fines de semana, muy pocos. No ha servido para nada.

¿Sabe por qué?. Porque aquí no viene ni dios a pasar frio en invierno y contemplar lo blanco que está todo si no hay un reclamo como la estación de esquí. Un motor que mueva al visitante. Y le invitamos, Sr. Hammerstein a venirse unos meses desde diciembre hasta abril, ya verá qué bien se pasa.

3 de junio de 2006. El Slalom

Como es ya tradicional el sábado 3 de junio de 2006 se celebró el Slalom reivindicativo en San Glorio. Nieve de sobra para reclamar una vez más la atención sobre la viabilidad de esta increible estación de esquí.

La nota negativa se la llevan los ecologistas una vez más, que trataron de boicotear el slalom colocando un centenar de clavos en el vial de acceso al Valle de Lechada con la intención de que los todoterrenos pinchasen y no se pudiera llevar a cabo el slalom.

Para vosotros, frustrados ecologistas, y para que veais lo bien que lo pasamos esquiando en lo que muy pronto será la futura estación de esquí de San Glorio. Va por vosotros, con el dedo corazón.


Ecologistas y FOP, ¿a quien tratan de engañar?

El domingo 21 de mayo se publicaba el siguiente titular en la prensa:

La población de oso pardo crece en la Cordillera Cantábrica, donde 30 nuevos oseznos recorren sus laderas
A falta de los últimos datos, tenemos localizadas 15 hembras, con un total de 30 crías; algunas madres, hasta con tres ”, precisa Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo, quien no puede más que mostrar satisfacción porque, “aunque aún no disponemos de los resultados definitivos, nunca habíamos contemplado un aumento tan considerable en la población del oso pardo en la Cordillera Cantábrica.

El oso pardo cantábrico ha sido y es la bandera insignia de las organizaciones ecologistas para posicionarse en contra de la estación de esquí de San Glorio. Noticias como estas son esperanzadoras para la recuperación de la especie. Pero quienes quieran descubrir la verdadera mentira que las organizaciones ecologistas pretenden vender lo tienen muy fácil, aunque haya que pararse a pensar un poco cómo nos la intentan meter doblada.